calendario12 de julio de 2026
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1. Reclamaciones por diagnóstico erróneo y retraso en el diagnóstico

La negligencia médica se produce cuando la negligencia de un profesional sanitario causa un perjuicio. En la región de Lowcountry, las reclamaciones por negligencia médica abarcan desde errores de diagnóstico hasta errores quirúrgicos, y muchos pacientes no son conscientes de que disponen de un recurso legal. Si tú o un ser querido habéis sufrido daños a causa de una atención médica deficiente, conocer los tipos más comunes de reclamaciones puede ayudarte a determinar si tu caso tiene posibilidades de prosperar.

Llevamos más de 30 años defendiendo a los habitantes de Carolina del Sur que han sufrido lesiones, y hemos sido testigos de primera mano de cómo la negligencia médica puede trastornar la vida de una familia, tanto en el plano económico como en el físico. Esta guía repasa siete de las reclamaciones por negligencia médica más frecuentes con las que nos encontramos, qué las convierte en susceptibles de acción judicial y cómo proteger tus derechos de cara al futuro.

Se produce un diagnóstico erróneo cuando un médico identifica una enfermedad equivocada o no detecta a tiempo la enfermedad correcta. Se produce un retraso en el diagnóstico cuando, aunque finalmente se identifica la enfermedad correcta, dicho retraso provoca daños adicionales. Ambos casos pueden dar lugar a demandas por negligencia médica si el error o el retraso han provocado lesiones.

Tomemos como ejemplo a un paciente que acude con dolor torácico. Si un médico lo descarta como acidez estomacal sin solicitar las pruebas adecuadas y no detecta un infarto, se trata de un diagnóstico erróneo. Si se solicitan pruebas de imagen, pero los resultados nunca se revisan ni se comunican, lo que retrasa el tratamiento, se trata de una demora por negligencia. El criterio jurídico consiste en determinar si un médico razonablemente competente de la misma especialidad habría diagnosticado o derivado al paciente en el mismo plazo.

Los casos de cáncer son frecuentes. Un radiólogo puede pasar por alto un tumor en una mamografía o una tomografía computarizada, o un médico de atención primaria puede atribuir los síntomas al estrés en lugar de solicitar pruebas diagnósticas. Cuanto más tiempo pasa sin detectarse el cáncer, más avanzado se vuelve, lo que dificulta el tratamiento y empeora las probabilidades de supervivencia.

Qué hacer a continuación: Reúne tu historial médico de todos los profesionales sanitarios a los que hayas acudido, incluyendo las fechas de las citas y los resultados de las pruebas. Anota cuándo notificaste los síntomas por primera vez, qué te dijeron en cada visita y cuándo recibiste realmente el diagnóstico correcto. Esta cronología suele convertirse en una prueba fundamental.

2. Errores quirúrgicos y negligencia en el quirófano

La negligencia quirúrgica abarca una amplia gama de errores: operar en la parte incorrecta del cuerpo, dejar un instrumento dentro del paciente, lesionar un órgano vital, utilizar material defectuoso o realizar una intervención quirúrgica sin la competencia necesaria para dicho procedimiento.

Una intervención quirúrgica en el lugar equivocado parece inconcebible, pero ocurre. Un cirujano opera la rodilla izquierda cuando lo que había que operar era la derecha. Un médico extirpa el tumor equivocado. Los organismos de acreditación clasifican estos casos como «eventos que nunca deberían ocurrir», y casi siempre son indefendibles ante los tribunales.

Los objetos quirúrgicos olvidados son un caso igual de claro. Una esponja, una pinza o una aguja que se quede dentro de un paciente puede provocar una infección, una hemorragia interna o una obstrucción. En los quirófanos se utilizan procedimientos de recuento precisamente para evitarlo, por lo que, cuando se olvida algo, suele indicar un incumplimiento del protocolo.

Entre los errores quirúrgicos más sutiles se incluyen una hemostasia inadecuada (la incapacidad de detener la hemorragia), un cierre incorrecto de la herida o una colocación incorrecta del paciente que provoque daños nerviosos. Algunos de estos errores se deben a la inexperiencia o al cansancio del cirujano; otros se deben a decisiones erróneas del hospital en materia de dotación de personal.

Qué hacer a continuación: Solicita una copia del informe quirúrgico y del historial de anestesia. Si has sufrido complicaciones inesperadas tras la intervención, pregunta a tu nuevo médico si podrían deberse a un error cometido durante la operación. Una segunda opinión de otro cirujano puede ayudarte a evaluar si el enfoque o la ejecución de la intervención no cumplieron con el nivel de atención estándar.

3. Errores en la medicación y errores de farmacia

Los errores de medicación abarcan errores en la prescripción, en la dispensación y en la administración. Un médico puede recetar una dosis demasiado alta, contraindicada por una alergia o peligrosa si se combina con otro medicamento que estés tomando. Una farmacia puede dispensar un medicamento totalmente equivocado o el medicamento correcto, pero en una concentración incorrecta.

Los hospitales y las residencias de ancianos entrañan un riesgo especial. Una enfermera que administre un medicamento por vía intravenosa demasiado rápido puede provocar daños en los órganos. Un antibiótico recetado en una dosis normal puede volverse peligroso cuando la función renal del paciente se deteriora y el fármaco se acumula hasta alcanzar niveles tóxicos, si no se ajusta la dosis.

Los errores por interacción entre medicamentos son sorprendentemente frecuentes. Un paciente que toma warfarina, un anticoagulante, comienza a tomar un nuevo antibiótico que interactúa con ella, lo que diluye demasiado la sangre y provoca una hemorragia. Un médico receta un opioide a un paciente que ya toma benzodiazepinas, una combinación que puede provocar depresión respiratoria y la muerte.

Los errores farmacéuticos también incluyen la lectura errónea de una receta, el etiquetado incorrecto de un frasco o la introducción del medicamento equivocado en el envase equivocado. Estos errores suelen poder verificarse comparando los registros de la farmacia con lo que realmente se dispensó.

Qué hacer a continuación: Guarda todos los envases y etiquetas de los medicamentos. Anota lo que te explicaron sobre cada medicamento, los efectos secundarios que hayas notado y cuándo comenzaron. Solicita los registros de la farmacia en los que figure lo que realmente se te dispensó y pregunta a tu médico actual si el medicamento o la dosis que recibiste eran adecuados teniendo en cuenta tu estado de salud y tu historial médico.

La negligencia en materia de anestesia incluye una dosificación incorrecta, una monitorización inadecuada, un equipo defectuoso o la incapacidad para gestionar las complicaciones de las vías respiratorias. Se espera que los anestesiólogos y los enfermeros anestesistas se mantengan continuamente alerta durante toda la intervención quirúrgica.

Un paciente con anestesia insuficiente puede recuperar la conciencia durante la intervención quirúrgica y sufrir dolor real y un trauma psicológico duradero. Una anestesia excesiva puede reducir peligrosamente la respiración y la frecuencia cardíaca. No intubar correctamente a un paciente o no detectar la hipoxia (bajo nivel de oxígeno) durante la intervención quirúrgica puede provocar daños cerebrales permanentes.

La hipertermia maligna es una enfermedad genética desencadenada por determinados anestésicos que provoca contracciones musculares incontroladas, calor extremo y fallo orgánico. Un anestesista que conozca los antecedentes familiares de un paciente debe evitar los agentes desencadenantes; no hacerlo constituye una negligencia. Los profesionales de la anestesia también deben estar atentos a los signos de anafilaxia u otras reacciones adversas y responder rápidamente ante ellos.

Entre las complicaciones tras la anestesia se incluyen el entumecimiento prolongado, el daño nervioso derivado de una posición incorrecta o una recuperación lenta que pueda indicar una interacción farmacológica no revelada. Algunas de estas lesiones no se manifiestan de inmediato, lo que hace que el historial anestésico sea especialmente importante.

Qué hacer a continuación: Solicita una copia completa de tu historial anestésico, que incluya todos los fármacos administrados, las dosis, las gráficas de monitorización de los signos vitales y cualquier anotación sobre complicaciones. Pregunta a tu cirujano si ocurrió algo inusual durante la anestesia. Si has sufrido algún daño nervioso inesperado o entumecimiento, pregunta si podría estar relacionado con la posición en la que te colocaron o con una inyección de anestésico local.

5. Lesiones durante el parto y negligencia obstétrica

Las lesiones perinatales causadas por una atención negligente incluyen la parálisis cerebral derivada de la falta de oxígeno, las lesiones del plexo braquial provocadas por una tracción excesiva durante el parto y las fracturas debidas al uso inadecuado de fórceps o de un extractor de vacío. La negligencia obstétrica también incluye no solicitar las pruebas prenatales adecuadas, no detectar el sufrimiento fetal y no practicar una cesárea a tiempo.

Cuando un monitor de frecuencia cardíaca fetal muestra signos de sufrimiento fetal, como desaceleraciones que no se resuelven, una pérdida de variabilidad o la presencia de meconio en el líquido amniótico, el protocolo de atención médica exige una intervención rápida, que suele consistir en un parto por cesárea. Un retraso de tan solo unos minutos puede provocar daños cerebrales permanentes.

Las lesiones maternas durante el parto pueden incluir desgarros graves, perforación de la vejiga o hemorragia provocada por fragmentos placentarios retenidos. Tanto la preeclampsia como la diabetes gestacional requieren un seguimiento minucioso; si no se diagnostican o tratan adecuadamente, ambas afecciones suponen un riesgo para la madre y el bebé.

Las lesiones neonatales derivadas de un traumatismo durante el parto van desde el caput succedaneum (hinchazón del cuero cabelludo) y el cefalohematoma (hemorragia bajo el cuero cabelludo) hasta lesiones mucho más graves, como la hemorragia intracraneal o las lesiones de la médula espinal. Algunas de estas lesiones son inevitables; otras se deben a una técnica inadecuada o a no haber reaccionado a tiempo ante las señales de alerta.

Qué hacer a continuación: Conserva toda la documentación prenatal, los informes del parto y el alumbramiento, las curvas de monitorización fetal y la documentación neonatal. Anota el estado del bebé al nacer, incluidas las puntuaciones de Apgar, así como cualquier complicación posterior. Si tu hijo presenta retrasos en el desarrollo o parálisis cerebral, pregunta al pediatra si podría estar relacionado con un traumatismo perinatal o con una falta de oxígeno durante el parto.

6. Negligencia en urgencias y omisión del tratamiento

La negligencia médica en los servicios de urgencias suele consistir en un error de diagnóstico de una afección grave o en un retraso injustificado en el tratamiento. Un médico de urgencias que no solicite pruebas de imagen ante un dolor torácico puede pasar por alto un infarto. Si no reconoce los síntomas de un ictus, puede hacer que el paciente pierda un margen de tiempo crucial para el tratamiento.

Los errores en la clasificación de pacientes pueden provocar que se envíe a casa a pacientes gravemente enfermos. Un paciente con dolor abdominal intenso recibe el alta con un diagnóstico de probable gastroenteritis, cuando en realidad padece una ruptura de apéndice o un aneurisma aórtico. Para cuando regresa horas más tarde, la sepsis ya se ha desarrollado.

El hecho de no recabar adecuadamente los antecedentes clínicos contribuye a muchos de estos errores. Si un paciente menciona un dolor torácico, pero el médico se centra únicamente en una molestia menor, puede pasar por alto una afección grave. El hacinamiento y la falta de personal no justifican la negligencia; el nivel de atención debe ser el mismo en cualquier caso.

La gestión inadecuada de las enfermedades infecciosas en urgencias es otro problema recurrente. A un paciente con meningitis se le envía a casa con antibióticos para tratar una supuesta enfermedad viral, sin realizarle la punción lumbar necesaria para diagnosticarla. A un paciente que cumple los criterios de sepsis se le administran líquidos por vía intravenosa, pero no antibióticos.

Qué hacer a continuación: Solicita tu historial médico completo de urgencias, incluidas las notas de triaje, los signos vitales, todas las prescripciones y anotaciones, los informes de pruebas de imagen y la documentación del alta. Anota exactamente lo que le dijiste al personal y lo que ellos te dijeron. Si tu estado empeoró tras el alta, documenta cuándo volviste y cuál fue finalmente el diagnóstico.

7. ¿Por qué trabajar con el bufete de abogados Clekis?

En el bufete de abogados Clekis, llevamos más de 30 años especializados en reclamaciones por lesiones personales y negligencia médica en Carolina del Sur. Los casos de negligencia médica requieren algo más que experiencia general en litigios. Exigen un conocimiento profundo de los estándares sanitarios, peritos fiables y la paciencia necesaria para preparar un caso como es debido.

A lo largo de nuestra trayectoria profesional, hemos colaborado con médicos, cirujanos y otros expertos del ámbito médico en toda Carolina del Sur, y nos basamos en esa experiencia para evaluar si un caso cumple los requisitos legales para considerarse negligencia médica y cuál puede ser su valor.

Los casos de negligencia médica suelen implicar importantes gastos médicos futuros, pérdida de capacidad de generar ingresos y daños morales, además de las facturas médicas ya incurridas. Calcular estos daños con precisión requiere tiempo y la documentación adecuada, lo que explica en parte por qué nos tomamos el tiempo necesario para realizar una evaluación exhaustiva del caso antes de seguir adelante.

Nuestra primera consulta es gratuita e incluye una evaluación sincera sobre si su caso parece viable y qué factores podrían afectar a su valor. Por lo general, gestionamos las reclamaciones por negligencia médica con honorarios contingentes, lo que significa que usted no pagará los honorarios del abogado a menos que consigamos una indemnización en su nombre. Los resultados de los casos dependen de las circunstancias específicas de cada reclamación, y los resultados anteriores no garantizan un resultado similar en su caso.

Si un caso requiere ir a juicio, estamos preparados para llevarlo hasta el final. Algunas reclamaciones se resuelven antes del juicio; otras, no. En cualquier caso, su caso recibirá toda la atención que necesita de principio a fin.

Qué hacer a continuación: Si crees que tú o un ser querido habéis sufrido daños a causa de una negligencia médica, ponte en contacto hoy mismo con nuestro equipo especializado en negligencia médica para una consulta gratuita. Trae tu historial médico o un resumen de las fechas y los hechos más importantes, y evaluaremos tu caso y te explicaremos las opciones que tienes.

Tus derechos son importantes. Los profesionales e instituciones sanitarias implicados suelen contar con compañías de seguros y equipos jurídicos que defienden sus intereses, y tú mereces contar con una representación que vele por los tuyos. Ponte en contacto con el bufete Clekis Law Firm para analizar tu caso.

Publicidad de abogados. Esta entrada del blog se ofrece únicamente con fines informativos generales y no constituye asesoramiento jurídico. La lectura de este artículo no da lugar a una relación abogado-cliente. Cada caso de negligencia médica es diferente, y los resultados anteriores no garantizan ni predicen un desenlace similar en casos futuros. Para obtener asesoramiento sobre su situación concreta, póngase en contacto directamente con el bufete Clekis Law Firm.

Preguntas frecuentes

¿De cuánto tiempo dispongo para presentar una demanda por negligencia médica en Carolina del Sur?

En la mayoría de los casos, la legislación de Carolina del Sur le concede un plazo de tres años a partir de la fecha de la lesión, o de tres años a partir del momento en que razonablemente debería haberla descubierto, para presentar una demanda por negligencia médica; por lo general, el caso no puede presentarse más de seis años después de que se produjera el acto negligente. Existen excepciones, como los casos que afectan a menores o los de ocultación fraudulenta. Los plazos son estrictos, por lo que es recomendable consultar con un abogado lo antes posible tras sospechar que se ha producido una negligencia médica.

¿Qué tengo que demostrar en un caso de negligencia médica?

Por lo general, es necesario demostrar que el profesional sanitario tenía un deber de diligencia hacia ti, que incumplió el nivel de diligencia aceptado y que dicho incumplimiento causó directamente tu lesión y los daños resultantes. Carolina del Sur también exige que se presente una «Notificación de intención de demandar» previa a la demanda y una declaración jurada de un perito que la respalde antes de que la mayoría de los casos por negligencia profesional puedan presentarse ante los tribunales.

¿Necesito un perito para presentar una reclamación?

En casi todos los casos de negligencia médica, la legislación de Carolina del Sur exige el testimonio de un perito para determinar el nivel de atención aplicable y en qué medida el profesional sanitario se desvió de él. Un abogado con experiencia en casos de negligencia suele colaborar con peritos médicos cualificados desde las primeras fases del caso para evaluar si su reclamación cumple este requisito.

¿Cuánto cuesta contratar a un abogado especializado en negligencia médica?

Nuestro bufete se encarga de casos de negligencia médica con honorarios contingentes, lo que significa que no tendrás que asumir ningún coste inicial y que no pagarás los honorarios del abogado a menos que consigamos una indemnización en tu nombre. Las consultas para analizar si tu caso tiene posibilidades de prosperar son gratuitas.

¿Qué indemnizaciones se pueden obtener en un caso de negligencia médica?

En función de las circunstancias de su caso, es posible que pueda reclamar el reembolso de los gastos médicos pasados y futuros, la pérdida de ingresos y de capacidad de ganancia, así como una indemnización por daños y perjuicios morales. La legislación de Carolina del Sur establece límites a los daños no económicos en muchos casos de negligencia médica, con excepciones en determinadas circunstancias. Un abogado puede explicarle cómo se aplicarían estos límites a su reclamación concreta.

¿Qué debo hacer si sospecho que yo o un familiar hemos sido víctimas de una negligencia médica?

Empieza por solicitar copias completas de los historiales médicos pertinentes y anota una cronología de lo ocurrido, incluyendo los síntomas, lo que te dijeron y cuándo. Dado que los plazos de presentación en Carolina del Sur son estrictos, es recomendable ponerse en contacto con un abogado especializado en negligencia médica lo antes posible, para que tus derechos estén protegidos mientras los detalles aún están frescos en tu memoria.

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